Compartir información

“Houston, tenemos un problema…”

Creo que de eso se trata todo esto de tener un blog, de compartir información de todo tipo, logrando ensañarnos los unos a los otros, ser maestros entre nosotros, alumno y maestro a la vez. Porque es tanta la información y tanto lo que hay por aprender que el manejo cooperativista del conocimiento es la manera más eficaz de lograr un crecimiento personal en todos los sentidos. Yo te cuento lo que yo sé, lo que he aprendido y estoy aprendiendo; tu me cuentas tu parte, y entre todos formamos una gran cadena de conocimiento que gracias al internet nos permite crecer en equipo. ¿Recuerdan el incidente del Apollo XIII? Luego de haber visto por primera vez la película homónima encarnada por Tom hanks, siempre viene a mi mente la situación desesperante en que la NASA lleva a varios de sus mejores ingenieros dentro de una habitación y les da unos cuantos elementos (los mismos que disponen los astronautas allá arriba) con los cuales deben resolver el problema surgido en la nave a decenas de miles de kilómetros de la Tierra. Hoy suelo preguntarme qué tan rápido hubieran solucionado el problema si en vez de unos cuantos ingenieros, en esa época hubieran gozado de la tecnología del internet y hubieran podido convocar a miles de ingenieros aeronáuticos de todo el mundo para que buscaran la solución a través de la web. El internet nos permite aunar esfuerzos y conocimientos de una manera que nunca jamás habíamos logrado en el pasado.

¿Hay alguien allá afuera?

El trabajo en equipo a través de la red adquiere un valor fuera de todo lo conocido. Poca gente sabe que el proyecto SETI de búsqueda inteligente que la NASA inició hace algunas décadas, hoy goza de un equipo de trabajo inmenso y que sólo la red ha hecho posible. El SETI Home es quizás el lado más interesante y emocionante de la búsqueda de vida extraterrestre, porque es una manera mancomunada de aportar horas de trabajo compartidas entre miles y miles de usuarios que se han ofrecido voluntariamente para poner cada uno su granito de arena. Por más que la NASA hubiera invertido millones en computadoras modernas nunca podría haber logrado tanto como lo que está logrando procesar sumando miles de computadoras personales alrededor de todo el mundo. Yo me sumé al proyecto hace poco, cuando comprendí que mi ordenador sólo trabajaría en los tiempos muertos para mi. El programa que uno baja desde el site de la NASA está diseñado para trabajar cada vez que tu dejas de usar tu computadora. Mientras el equipo está durmiendo pero encendido, el programa procesa mucha información importante que al ser sumada con la de miles de internautas de todo el planeta se traduce en cientos de miles de horas/máquina trabajadas. Y todo gracias al aporte voluntario de muchos miles de personas que brindan su computadora y su espacio virtual para ver materializado algún día el sueño de hacer contacto con alguna civilización alienígena.

Tengo un amigo que ha trabajado para la NASA, entre otros de sus trabajos para el gobierno de los Estados Unidos, y de quien no podré revelar su nombre por razones obvias, quien me ha asegurado que el proyecto SETI ya ha logrado establecer contacto con nueve civilizaciones extraterrestres. Suena muy loco!? Pues sólo les diré que creo en la veracidad de la fuente que estoy citando. Pero eso mis amigos.. eso es otra historia para otro post.

¿Por qué un bloger es más fiable?

Tal vez uno de los sectores más vulnerables a comentarios o análisis poco objetivos sea el del periodismo turístico. No es difícil comprender que cualquier artículo escrito por un periodista de la sección de turismo de un periódico o revista encontrará dificultades para reflejar la realidad objetiva que está describiendo o analizando. Imaginemos al periodista fulano designado por su editor para que escriba un artículo acerca de tal o cual hotel importante ubicado en una isla cualquiera del Caribe; un apoyo logístico esmerado habrá logrado conseguir el pasaje y la estadía en dicho hotel para que el periodista pase algunos días en ‘el paraíso’ y escriba maravillas sobre el lugar y la atención recibida. ¿De qué otra manera podría ser? Los directivos del hotel conocen la situación pues para conseguir la estadía del periodista se utilizó el argumento del artículo a publicarse, por lo cual el hotel pondrá a su disposición tal vez una de las mejores habitaciones y se encargará de que durante su estadía sea atendido como un rey o en el peor de los casos como un pasajero excepcional. Llegado a este punto, la objetividad de nuestro amigo el periodista ha quedado perdida muy probablemente en su ciudad o país de origen. Tal vez este sea el motivo más claro y directo de por qué las personas no confían demasiado en los artículos de prensa o de revistas especializadas que tratan acerca de viajes y turismo, pues un periodista generalmente es invitado por el hotel que va a ‘evaluar’ en su artículo y la pregunta es demasiado obvia ¿Podría caber la posibilidad de que ese periodista encuentre la experiencia decepcionante? ¿Alguien podría creer que estará mal atendido o que la cocina del hotel no prestará especial atención al plato gourmet que servirá al señor periodista? Esta es la razón por la cual muchas veces al leer artículos sobre determinados temas de turismo, terminamos pensando “esto es demasiado bueno para ser verdad”.

Esto está motivando cada vez más a que las personas comunes busquen información generada por personas también comunes, personas que no responden a intereses creados y, principalmente, porque cuando visitan un hotel o sitio turístico lo hacen por su cuenta y nadie los trata de manera especial ni saben que esa persona tiene un blog en internet donde escribe volcando todas sus experiencias, sean estas buenas, malas o aterradoras. De manera que los bloggers vienen a ser como una especie de detectives secretos sin serlo en realidad. El hecho de estar investidos de los atributos de la gente común los hace pasar inadvertidos y por ello son tal vez las únicas personas que escriben comentarios y análisis sobre viajes y turismo que gozan de un alto grado de confiabilidad. Pero cuidado con generalizar, ya que no todos los blogers son tácitamente objetivos; existe una innumerable comunidad de bolggers patrocinados por firmas comerciales, cuyos blogs sin dudas, y para seguir con nuestro ejemplo, son tan objetivos como el de cualquier periodista que escriba acerca de turismo. Indudablemente los bloggers libres de patrocinio son más confiables. El problema es cómo saber si el texto del blog que estamos leyendo es un texto patrocinado o no. Bueno, algunos indicios muy simples que activan nuestro sentido común nos dejan saber que un escrito excesivamente halagador y sin mención de ningún defecto o cuestionamiento puede ser sospechoso de estar patrocinado. Generalmente un blogger no patrocinado mostrará en su artículo o análisis tanto los aspectos positivos como los negativos de su experiencia. Puede que hable maravillas acerca de la habitación de hotel que le ha tocado, pero tal vez su revisión acerca de la comida o la atención del personal deje ver inconformidad o desagrado. Un blogger cuyo análisis muestre libremente todos los aspectos, sean estos buenos o malos, puede considerarse como un escritor honesto y sin presiones, como las ejercidas sobre quienes sí están patrocinados.

Una de las empresas para las cuales trabajo como redactor de contenido es www.bodas.com, Los artículos acerca de turismo dentro del ‘nicho’ Luna de Miel los he escrito sin ningún tipo de presión o imposición. Cada uno de esos artícuos conllevó una investigación en el internet, donde he buscado como referencia los testimonios dejados por cientos de personas en blogs no patrocinados. De esta manera se me ha dado la libertad total de escribir análisis descriptivos bastante precisos respecto de los sitios propuestos. Es más, muchos de esos análisis elaborados a partir de blogs no patrocinados me han servido también como material adicional para escribir artículos sobre consejos para viajeros. De esta manera quiero demostrar que aún trabajando para una empresa determinada, el blogger puede llegar a tener ciertas libertades al elaborar un análisis en su publicación o como en mi caso en el site de Bodas.com, una libertad de expresión no condicionada por ningún patrocinador.

Para visitar mis otros blogs

Rudy Eres
Cómo me hice inmigrante
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Cafe al Mediodia
Blogoton

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